Post Conflicto. Reformulando el diálogo
Para la edición de 2018 de Getxophoto Festival Internacional de la Imagen –segundo capítulo de la trilogía Transiciones– exploramos las narrativas que surgen tras el conflicto. Post Conflicto. Reformulando el diálogo reflejará la definición de conflicto, sus consecuencias y damnificados, así como la marca indeleble que deja en las sociedades y culturas. A través de este prisma analizaremos temas como la identidad derivada de la violencia, la memoria histórica de la guerra y el surgimiento de las narrativas postcoloniales, así como las consecuencias de la colisión entre el mundo natural y el capricho del consumismo.
Cada tema será explorado a través de obras visuales inmersivas que desafían la manera en que pensamos y cuestionamos las ideas establecidas de participación, obras que adoptan una narración colaborativa y multiplataforma.
Establecer estas líneas de comunicación nos ha servido para fomentar el debate, especialmente durante la edición del año pasado. Titulado Post Globalización, se exploró el vínculo entre las acciones cotidianas y las redes globales. Se discutieron temas tan diversos como el de las migraciones, el populismo, la contaminación y los derechos humanos en el marco de un contexto geopolítico.
Esa conversación continúa con el programa de este año antes de que el capítulo final, Post Homo Sapiens, tenga lugar en 2019. Abordará los desafíos que enfrentan los individuos en un presente donde los procesos de aceleración, automatización, inteligencia artificial y avances científico-tecnológicos están planteando nuevos retos a medida que nos acercamos más al concepto de transhumanismo.
Getxophoto 2018 pretende ser tan estimulante como transgresor y continuará desarrollando ideas para la colaboración internacional a través, por ejemplo, de un laboratorio inmersivo del colectivo multidisciplinar Der Greif, quienes compartirán sus reflexiones y prácticas creativas. O de nuestro primer Open Call que ha recibido trabajos de 50 países de todo el mundo. Su ganador, Max Pickers, exhibirá su serie Margins of Excess, en la que explora los conceptos de realidad y ficción y cómo se entrelazan en la era de la postverdad.
Para alcanzar nuestros ambiciosos objetivos nuevamente hemos seleccionado narrativas visuales que van más allá de la fotografía y que han sido creadas por profesionales en la cúspide de la revolución digital. Hay trabajos de una veintena de artistas que se organizan en torno a exposiciones temáticamente agrupadas, donde las obras dialogan entre sí ofreciendo diferentes perspectivas que atraen al público y amplían el debate.
La tecnología de vanguardia es el eje motor de algunos de los trabajos que presentamos. Entre ellos está Good Luck with the Wall, de Josh Begley, una pieza multimedia de 6’ que reúne más de 200.000 fotografías captadas por el satélite de Google Earth, y que el autor articula como respuesta al resultado de las últimas elecciones estadounidenses. También está The Sun Ladies, una galardonada experiencia de realidad virtual de la actriz y activista Maria Bello, dirigida por Christian Stephen y Celine Tricart, que traslada al espectador a la primera línea del frente entre una tropa de guerrilleras yazidíes. Mientras tanto, Sand Castles de Markel Redondo utiliza la tecnología de drones para ofrecernos a vista de pájaro las dramáticas consecuencias del urbanismo desenfrenado que se dio en España.
Una de las colectivas más relevantes es El estado en conflicto, una exposición que reúne a cuatro artistas cuyas obras reflexionan sobre los conflictos que afectaron a España en el siglo XX. Incluye el trabajo inédito de Julián Barón, El laberinto mágico, que analiza la Guerra Civil española a través de las recreaciones históricas actuales; la última entrega de la larga reflexión de Clemente Bernard sobre el final del conflicto vasco y la caída de ETA contada a través de edificios abandonados o los retratos e historias de supervivientes de la Guerra Civil de Sofía Moro, que crean un relato polifónico de una generación. Finalmente, la obra de Juan Valbuena Ojos que no ven, corazón que no siente aborda las consecuencias de la colonización y descolonización en el olvidado conflicto de Guinea Ecuatorial.
Por otra parte, Revisitando la memoria mostrará a dos artistas en diálogo sobre las perspectivas históricas de la Segunda Guerra Mundial desde Europa hasta Asia, detallando sentimientos duraderos de culpa y vergüenza, así como el dolor no expresado que persiste. The Blue Skies Project de Anton Kusters es un viaje a través de los 1.078 campos de concentración de la Alemania nazi en Europa. El autor captura, en una sola polaroid, los azules cielos abiertos sobre cada uno de estos campos. Mientras en Far East – A Stolen Father, de Kazuma Obara, la narrativa oficial de la posguerra japonesa se ve desafiada a través de la reconstrucción de algunos acontecimientos por los testimonios de los prisioneros de guerra.
Como era de esperar, el impacto del conflicto en la identidad sigue siendo un tema clave. Identidad y violencia reúne el trabajo de tres artistas. YU: The Lost Country, Dragana Jurišicć crea una narración delicada sobre la pérdida de identidad después del colapso de la ex Yugoslavia. Con el telón de fondo del genocidio armenio, Live Wild Collective explora las complejidades del doble origen. Y Zanele Muholi ofrece una respuesta personal a la colonización y exotismo del cuerpo femenino negro en Somnyama Ngonyama.
El impacto del conflicto sobre la ecología y la naturaleza se debate a través de las obras de Simon Norfolk, quien conceptualiza el glaciar Lewis en When I am Laid in Earth, y la reflexión de Luca Locatelli sobre el paisaje postindustrial en Alemania. Mientras, el impacto medioambiental del consumo está ilustrado por Chow & Lin y por Yoshinori Mizutani en sus respectivos proyectos.
El sentido del lugar también prevalece en gran parte del trabajo exhibido, especialmente en Centralia, un proyecto de Poulomi Basu sobre un poco conocido conflicto maoísta en la India Central que ya dura 50 años. La obra desafía la percepción de la realidad y de las historias neocoloniales establecidas. Mientras tanto, los espacios de Gohar Dashti, abandonados e invadidos por la vegetación, pueden leerse como una metáfora de las personas desplazadas de la guerra entre Irán e Irak.
Todos estos aspectos diferentes de la edición de este año se pueden entrelazar para crear un elaborado tapiz que documenta la existencia posterior al conflicto. Sin embargo, el Festival pretende hacer mucho más que pintar una imagen atractiva. Para que avancemos verdaderamente en la conversación debemos prestar atención a las lecciones que se nos presentan. Solo entonces podemos comenzar a reconciliar estos acontecimientos.
“El pasado no se puede cambiar, el mal no se puede deshacer. Por lo tanto, uno podría argumentar que la única manera de superar un pasado doloroso es suprimir su memoria. Sin embargo, aquellos teóricos que defienden el valor político y moral de la reconciliación suelen rechazan la afirmación de que la reconciliación requiere el olvido. Estos defensores generalmente afirman que el conocimiento y el reconocimiento de la mala conducta, así como el reconocimiento de las víctimas, son cruciales para una reconciliación exitosa.” (Radzik y Murphy, 2015)
Monica Allende

Comisaria independiente, productora cultural y docente, actualmente Monica Allende compagina la dirección artística de Getxophoto con la de Landskrona Foto Festival (Suecia). Ha colaborado con la plataforma WeTransfer como consultora creativa y produce proyectos multidisciplinarios con artistas y otras plataformas digitales de todo el mundo. Ha sido, además, directora del Festival Internacional de Fotografía FORMAT (Reino Unido), ha colaborado con Screen Projects y está produciendo y comisariando para Photo London el proyecto multidisciplinar Blues Skies del artista belga Anton Kusters.
Fue editora gráfica del Sunday Times Magazine, donde puso en marcha la premiada sección de fotografía Spectrum. Es profesora visitante en el London College of Communication e imparte conferencias y talleres en ScreenLab de Londres, EFTI de Madrid, Tashkeil en Arabia Saudí así como el Mentorship Business Programme de la Universidad de Sunderland, el Festival Internacional de Ferrara, talleres de World Press Photo en Angola, talleres de la Agencia Magnum, entre otros.
Suele proponer a fotógrafos para premios como los de la Deutsche Börse Photography Foundation, el Prix Pictet, la Joop Swart Masterclass / WPP o el Premio FOAM Paul Huf. También ha formado parte de jurados en todo el mundo, incluidos los de World Press Photo, Bar Tur Photobook, Book Dummy Award de La Fabrica / Photo London, el PhMuseum, el Visura, el Taylor Wessing de la National Portrait Gallery, entre muchos otros.
Ha sido premiada en varias ocasiones: Premio de Amnistía Internacional en la categoría de Fotoperiodismo, Premio de los Editores de Fotografía, el Premio Online de Prensa y Mejor Uso de la Fotografía en los Premios de Diseño Gráfico.