Jesús de Echebarría
Estereoscópico

Durante la primera mitad del siglo XX los viajes estuvieron reservados a los aventureros o, de manera más general, a la burguesía. Se trataba de, como en el caso de nuestro fotógrafo apasionado por el relieve y las vistas estereoscópicas, viajes familiares a menudo a lugares naturales –se viajaba para visitar las maravillas del paisaje–, o bien a espacios culturales de referencia. París e Italia han sido espacios fotografiados por numerosos turistas refinados en busca de souvenirs que pudieran compartir a su regreso. Imágenes de aficionado, mantienen una relación fundamental con la noción de memoria y a menudo han sido conservadas en los álbumes llamados de viaje y se revelan muy instructivas sobre la manera en la que se llevó a cabo el descubrimiento del mundo hace un siglo. Una oportunidad, también, para percibir la brecha que nos separa de esa forma de viaje en la que el turismo masivo ha diseñado rutas obligatorias que a menudo se convierten en recorridos sin sentido…


J. Gómez

Jesús de Echebarría (Bilbao, 1982)
Estereoscópico

Edición 2015
Instalación interior
Lugar: Sala Amezti