Vicente Paredes
Huerta urbana

Hay comportamientos que van en nuestro programa genético. Aunque no haya tierra, el perro siempre tratará de enterrar su hueso; aunque bajo sus pies haya túneles de metro, cristal y cemento, el hombre los horadará para plantar una semilla. Cuando Bilbao se convirtió en una ciudad industrial, miles de personas vinieron desde el campo gallego y extremeño en busca de trabajo en las fábricas. Hubieron de convertirse de la noche a la mañana en clase obrera urbana, pero en su identidad estaba escrito a fuego, desde muchas generaciones atrás, el mandala “regarás, mantendrás alejadas las malas hierbas”. Eran gentes de aquí: la diferencia es que ellos no se pudieron traer sus tierras.

Luis López, Huerta urbana; el hombre y la tierra.


P. Urresti

Vicente Paredes (Orihuela, 1972)
Huerta urbana

Edición 2011
Instalación interior
Lugar: Oficina de Correos
Colabora: Correos